Conocimiento
Historia
Geografía
Filosofía
Medicina ...

¿Te parece interesante?, tmola?; tmola.com

Google

 
Lo que está pasando Para saber Lo que pasó
 

Actualidad

Tu página de inicio


Febrero 2008.
Sólo lo que me ha interesado.
¿Te interesa?, tmola?; tmola.com

 

Actualidad internacionalÚltima hora

nov2007 / dic2007 / ene2008 / feb2008 / Portada
 

   
 

Racismo

     Escucho en repetidas ocasiones que no existe el racismo ni los racistas; que lo que hay es un comprensible rechazo a la miseria y a quien la padece; pero tras no mucha reflexión sé que no es cierto.
     La aversión contra quien es diferente de uno es un vasto fenómeno. No hay duda de que se trata en sus orígenes de un hecho zoológico: los animales de una misma especie pero de grupos distintos manifiestan entre sí fenómenos de intolerancia. Esto también ocurre con los animales domésticos: es sabido que si se introduce una gallina de un determinado gallinero en otro, durante varios días es rechazada a picotazos. Lo mismo sucede en general con todas las especies de animales. Ahora bien, sabemos desde tiempos de Aristóteles que el hombre es un animal social que no debe asumir por encima de la razón sus pulsiones zoológicas. Las leyes están precisamente para limitar nuestro impulsos animales.
     Para que surja una intolerancia hace falta que entre dos grupos en contacto exista una diferencia perceptible: ésta puede ser física (negros, blancos, indios, asiáticos o mestizos), pero nuestra complicada sociedad nos ha hecho sensibles a diferencias más sutiles, como la lengua o el dialecto, o el mismo acento; la religión, con sus manifestaciones exteriores y su profunda influencia sobre la manera de vivir; el modo de vestir; de gesticular; las costumbres o hábitos públicos y privados...
     Distintos, reconocibles como distintos, y a menudo orgullosos (con o sin razón) de ser distintos. Lo que los hace vulnerables hasta que sus descendientes consiguen asimilarse a la mayoría.
     El racismo es un fenómeno irracional de intolerancia que siempre ha existido. No sólo promovido por muchos estados y sus deseos de conquista sino también alentado por las religiones, sus "dioses verdaderos" y sus evangelizaciones, que históricamente han producido sangrientas matanzas, y migraciones seguidas de expulsiones. Guerras y reivindicaciones que en muchos lugares han dejado una estela de aversión genérica contra el extranjero. En la edad moderna el despertar generalizado de las conciencias nacionales pocas veces ha nacido unido al reconocimiento de los derechos de las minorías.
     Igual que la misoginia, el machismo, el nacionalismo, el anticlericalismo... existe el racismo. Filósofos y políticos han insistido en la teorización fanática que hace a unos individuos herederos de remotas y extremadamente nobles tradiciones, pueblos aguerridos sustancialmente homogéneos en sangre y raza, hegemónicos, investidos de una majestad casi divina. Nacionalismos imperiales o periféricos basados en la diferencia del otro. El mundo no ha escarmentado con el nazismo, la intolerancia persiste y es heredada por los nuevos cachorros, sobre todo si va acompañada por ignorancia o alternativas políticas autoritarias.
     Políticos siniestros continúan haciendo recaer la responsabilidad de todos los males sobre el diferente, y gran parte de nuestra aburguesada sociedad les presta atención, temerosa del desastre económico. Solo son demócratas por conveniencia. Son los herederos de regímenes ya derogados de los que asimilaron la dictadura y la cruzada, que quieren hacernos creer que defienden una política autoritaria para preservar nuestra sociedad, pero lo que quieren es implantar el fascismo.
     A la mayoría de nosotros nos es imposible ponernos en el lugar del otro, reclamar para el otro lo que para nosotros quisiéramos, pero debiera ser lo que la razón nos dictase; una mejor sociedad nos beneficia a todos.

   
 

 ¿Debate?

     ...Acaso lo que ocurra es que, en el fondo, cada sociedad tiene los políticos que se merece, y el liderazgo de cada momento histórico corresponde al clima social que lo permite. El consenso, el respeto, el acuerdo, son hermosos conceptos que la gente señala como un anhelo en las encuestas mientras en la realidad se aplica con denuedo a la dialéctica más encarnizada. La política no hace sino atender a esa demanda; si fuésemos como hipócritamente decimos ser, esta escalada de sectarismo caería en el saco roto del desprecio ciudadano. Al final, si Obama y McCain tienden manos es porque sus compatriotas les piden mano tendida, y si nuestros candidatos se zurran es porque a nosotros, al menos tanto como a ellos, nos va la marcha de la gresca y el divisionismo. Ignacio Camacho, ABC 29 de febrero 2008

   
 

Extraído de la novela "Manual del fuera de la ley I" de Luis Andrés

     ...cuando me cansé de vagar por la ciudad entré en uno de los pequeños bares con "menú del día" que había seleccionado con anterioridad y me convidé a una suculenta comida: entremeses de la casa, albóndigas de la casa, flan de la casa, vino de la casa; y para rematar...
   
 ―Póngame un café sólo de la casa, un coñac de la casa y un vaso con sifón de la casa ―dije mientras buscaba un puro en el bolsillo y retomaba la lectura del periódico de la casa.
     Fui después hasta el furgón azul que tenía aparcado al lado, me coloqué el antifaz y dormí la siesta...

   
 

     Aumentan los divorcios y disminuyen los matrimonios

     Las cifras son parecidas en todas las provincias, aunque menos acusadas en la España rural. Consultando los datos ofrecidos por el Tribunal Superior de Justicia y los Registros Civiles, por ejemplo en la provincia de Alicante, se observa que ya son casi tantos los divorcios como los matrimonios. El pasado año en esta provincia se contrajeron 1.500 matrimonios y se disolvieron 1.430. Estos datos confirman la tendencia progresiva hacia la disminución de los matrimonios y el aumento de los divorcios. Se produce también un aumento significativo de divorcios en el primer año de matrimonio.

   
 

La crisis inmobiliaria

     No es que no haya demanda, es que para los ciudadanos es imposible comprar a los precios que han alcanzado las viviendas en España. Unos precios totalmente desmesurados que han propiciado la especulación generalizada del suelo y unos márgenes de beneficios para los promotores totalmente abusivos.
     Ya llevamos al menos un año de crisis, pero se ha venido ocultando mientras se ha podido y ahora, ante la manifestación de sus efectos, no ha habido más remedio que reconocerla; los constructores asumen que quedan años de problemas.
     La recesión es más financiera que inmobiliaria; las fuertes restricciones financieras de la banca para destinar fondos a la urbanización de suelo durarán todavía varios años, por lo que los que se produzcan serán a cargo de los promotores. Los particulares tienen muchas más dificultades para que se les conceda una hipoteca y los porcentajes que se conceden sobre la inversión son menores, por lo que muchos no pueden asumirlas.
     La compraventa de viviendas nuevas para especular se ha acabado. Incluso algunos inversores están perdiendo las señales abonadas como reserva, ante el miedo a perder más si continúan en el negocio.
     Ha terminado el ciclo alcista que ha durado más de diez años, ahora quienes quieran vender tendrán irremediablemente que bajar los precios.

   
 

Nueva sociedad

     La sociedad española está cambiando y cada vez nacen menos niños en el seno de las familias tradicionales y más de madres solteras. La mayor parte de las mujeres, solteras o divorciadas, trabaja, lo que las hace independientes económicamente, y cada vez más lo aprovechan pata tener hijos solas. El 30% de los niños nacen de madres solteras que los tienen a los 31 años de media .
     Más de otro 20% de los niños nacidos en España forma parte de una familia de inmigrantes.
     Un 4% de las madres tienen más de cuarenta años. Embarazos considerados de alto riesgo que continúan aumentando.
     Los matrimonio civiles son ya casi tantos como los religiosos. Aumentan tanto las parejas que deciden no casarse como las que contraen matrimonio civil. Los matrimonios del mismo sexo suman alrededor del 4% y ahora ya no son noticias estas bodas sino sus divorcios.

   
 

 Cuaresma

     El pasado Miércoles de Ceniza se iniciaron 46 días de Cuaresma. En ellos, según acaba de decir el Papa, debemos ayunar no sólo de alimentos sino también de imágenes y palabras. "Tenemos necesidad de un poco de silencio, de un espacio sin el bombardeo permanente de las imágenes".
     Recuerdo en mi infancia haber acompañado a mi madre al obispado a comprar la "bula" para comer carne en Cuaresma. Y el silencio y la oscuridad y las telas moradas y los cines, la televisión, la radio y hasta las cafeterías cerrados. Ahora las cosas han cambiado y gracias a "dios", en este extraordinario país en el que casi todos se consideran católicos, la mayoría no hace ni puñetero caso a lo que dicen los obispos; comen carne sin acordarse de la Cuaresma ni del ayuno y abstinencia, utilizan condones, no marginan a los homosexuales, se divorcian, se "arrejutan", nadie llega virgen al matrimonio... y van a Misa tranquilamente en los bautizos, en la Primera Comunión de algún familiar, en las bodas y a la salida de los entierros. O a escuchar algún concierto de órgano. Y el Infierno está vacío y con las calderas apagadas porque a nadie le da la gana de temerlo. El mundo se ha hecho muy pequeño y dan más miedo los muchos infiernos que todos sabemos que existen en él, algunos cerca de casa.
     Son otros tiempos, pero si por ellos fuera, después de lo que ha dicho Ratzinger, ahora tendríamos que comprar una "bula" para ver la televisión.

   
 

El idioma

     El nuevo partido que se presenta a las elecciones generales, UPyD, que va camino de pegarse un batacazo parecido al de "unos que yo me sé", ha expuesto su posición respecto al idioma, un tema en el que no quieren pronunciarse ninguno de los partidos mayoritarios.
     Denuncia el partido impulsado por Savater que los nacionalismos no desean que el castellano y el catalán, vasco o gallego, puedan ser utilizados en sus territorios libremente y en igualdad de condiciones, sino que lo que intentan es la eliminación del uso del castellano en sus nacionalidades. De la misma forma que el nacionalismo central prohibía la utilización del catalán, vasco o gallego, los gobiernos autonómicos pretenden impedir la utilización del castellano. Es una concesión fácil a estos nacionalismos que se materializa en toda clase de ayudas y subvenciones para la utilización de un idioma y la prohibición de escoger, en centros dependientes de los gobiernos autonómicos, la utilización del otro.
     El nacionalismo, siempre, no sólo es la exaltación de lo propio sino también la persecución del "otro". Curiosamente, en un mundo cada vez más cosmopolita, aumentan en España los pequeños nacionalismos.

   
 

Trasvases

     En la Comunidad Valenciana el Partido Popular se ha pasado toda la legislatura criticando al gobierno por paralizar el trasvase del Ebro, y ahora, al inicio de la campaña electoral, resulta que a Mariano Rajoy no le interesa incluirlo en su programa electoral. Anda que no tenemos que aguantar tonterías.
     Mientras la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía no entiende la paralización de los trasvases, en Castilla, Aragón o Cataluña se escandalizan de que les "roben su agua". Ése es el motivo por el que un gobierno que intenta contentar a todos ha impulsado un plan de construcción de desaladoras que no se entiende en los lugares donde se esperaba la llegada del agua trasvasada. "Dejan que el agua dulce del Ebro vaya al mar para desalarla en Almería y llevarla en barcos a Cataluña", dicen.
     Una vez paralizado el trasvase es muy difícil que vuelva a plantearse en serio. Hay que decirlo claro: El agua desalada será mucho más cara que la que resultaría de los travases, pero si media España se opone a que se realicen, la otra media tendrá que aguantarse, aunque las consecuencias las paguemos todos; da igual quien gobierne. A no ser que se llegue a un acuerdo entre comunidades. En estos cuatro pasados años ni siquiera se ha intentado.

   
 

La crisis agrava la situación de los ilegales

     En los últimos años, debido a las expectativas generadas por la extraordinaria bonanza económica vivida en España, nuestro país se ha convertido en el destino europeo preferido por la inmigración, de forma que el 10% de nuestra población es de procedencia extranjera. La mayoría de estos inmigrantes llegan de forma ilegal procedentes del Magreb, el África subsahariana e Iberoamérica.
     En el primer año del actual gobierno se produjo una regularización de estos inmigrantes que afectó a unas 750.000 personas, pero desde entonces e igual que en los años anteriores, no han parado de llegar; unos 300.000 anuales, de los que se estima que es repatriado uno de cada cuatro. Según cálculos oficiales y de las ONG, en la actualidad 1.100.000 inmigrantes ilegales se mueven por nuestro país buscando un medio de vida que cada vez tienen más difícil conseguir sin papeles.
     La regularización masiva del actual gobierno fue duramente criticada por la oposición y por los principales países de la Unión Europea, hasta el punto de que el presidente del Gobierno tuvo que comprometerse ante las autoridades francesas y alemanas a no volver a tomar medidas semejantes. Si, como parece, entramos en una época de crisis con mucha menor demanda de trabajadores en la construcción, la agricultura o los servicios, los empresarios que empleaba a estos trabajadores ilegales aunque con sueldo más bajos, no se arriesgarán a contratarlos, ¿cómo van a subsistir ahora? La necesidad les obligará cada vez más a vivir al margen de la sociedad legal y a entrar en la delincuencia; los problemas de orden público y seguridad se agravarán.

   
 

Lista más votada o Coalición

     Son muchos quienes piensan que, tras unas elecciones, el gobierno debería corresponder a la lista más votada y que no es legítimo que opciones perdedoras unan los escaños obtenidos para gobernar en coalición.
     En época electoral, los partidos a los que teóricamente les interesa defienden que gobierne la lista más votada, pero se les olvida pronto; porque en la democracia española es muy improbable que este sistema llegue a imponerse.
     El artículo 99 de la Constitución -cuya modificación nadie ha propuesto- dice que la candidatura a la presidencia del Gobierno la propone, previa consulta con los grupos políticos parlamentarios, el Rey. Y también establece, de forma indubitada, que es el Congreso, y no los electores, el que elige y legitima, por mayoría, al presidente del Gobierno. Con intervención del Rey o no, funciona igual en los parlamentos autonómicos y en los ayuntamientos, donde son los concejales electos, y no los electores, quienes eligen al alcalde. El sistema sólo podría modificarse cambiando la Constitución y no tiene ninguna posibilidad de prosperar mediante disposiciones legales ordinarias.
     Es posible modificar la Constitución, pero hacerlo en este supuesto supondría modificar todo el sistema parlamentario español, pues ningún presidente, nacional o autonómico, ningún alcalde, podría gobernar con una minoría mayoritaria pero teniendo en contra una coalición opositora capaz de vetar todas las leyes y presupuestos que emanen del Gobierno. Además de convertir en alegales los sistemas parlamentarios de control, como la moción de censura o la cuestión de confianza, pues ya no tendrían sentido sin la posibilidad de deponer el gobierno.
     El sistema vigente tiene muchos defectos, pero es más que probable que serían mayores con su sustitución. Para intentar remediar las desafortunadas ocasiones en que las coaliciones desvirtúan la opinión del electorado, no es posible convertir automáticamente al candidato más votado en gobernante, sino que lo que se ha de hacer es llevar la democracia allá donde aún no ha llegado en España; los partidos políticos. Pero a ninguno le interesa; modificar la ley de partidos y hacer que estos funcionen con transparencia y democracia no está en el programa de ningún partido y mucho menos en su funcionamiento.
     La responsabilidad de permitir que un candidato una vez conseguido su escaño, haga en éste lo contrario de lo que prometió que haría para obtenerlo es un poco de todos, pero sobre todo del partido que le arropa y consiente.

   
 

No tienes porqué morder su mano, pero tampoco lamerla

     Hijo mío, verás que muchas personas, que desempeñan funciones que ellos creen más elevadas que las de otros, se colocan por eso varios peldaños más arriba. El político cuando no está en campaña, el jefe, el director, el de una clase "superior", el que tiene más dinero, o el que nació más bello. Cultivan un ego que va creciendo toda su vida y progresarás si aprendes a adularlos. Pero no lo hagas.  Puedes callar lo que sabes que no desean oír, pero no te acostumbres a decir sólo lo que quieren escuchar. Al final todo da lo mismo y lo importante es estar en paz contigo mismo para poder mantener tu autoestima y la salud mental. No tienes porqué morder esas manos, pero tampoco lamerlas, a no ser que necesites que las abran y dejen caer las migajas.

   
 

La Iglesia es de derechas

     Hay votantes del Partido Popular que no creen en el dios de la Biblia, y hay ciudadanos que, católicos convencidos, militan en el Partido Socialista; pero no es lo normal. Los obispos acaban de hacer una declaración en la que al mismo tiempo que dicen dar libertad a los ciudadanos para votar al partido que quieran, les piden que el día 9 de marzo voten a partidos que no defiendan ni el diálogo con terroristas, ni el matrimonio homosexual, ni el aborto. Vamos, que voten a partidos de derecha.
     La Iglesia Católica, se dirige a todos los ciudadanos y no a los integrantes de su "club"; al que es tan fácil entrar y muy difícil salir, (en muchos lugares es imposible apostatar), olvidando que la Constitución consagra España en su artículo 16 como un estado laico que ha de tratar a todas las religiones por igual. Olvidando que nuestros gobernantes ya no lo son "por la Gracia de Dios" sino por designios democráticos.
     Los obispos han hecho una declaración diciendo, sin decirlo, que se vote al Partido Popular; y diciendo que no hacen política, haciéndola. Sí que hay votantes del Partido Popular agnósticos y católicos socialistas, y curas comunistas, pero no parecen encontrarse allá donde son queridos, y los adivino incómodos. 
     Dicen: ..."Estén atentos los que buscan votos para superar el empate técnico. Un matrimonio joven cristiano no estará dispuesto a darlos a quienes no defiendan la familia, tal como Dios la ha diseñado. Si para ganar votos ese partido promueve o tolera el divorcio, o las uniones homosexuales, o el aborto, o la píldora del día después, o la manipulación de embriones, ese partido, sea de derechas o de izquierdas, no merece el voto de una familia cristiana".

   
-

nov2007 / dic2007 / ene2008 / feb2008 / Portada
 

 
Lo que está pasando Conocimiento Lo que pasó

buscador:


   
 

webmaster: Luis Andrés

Monòver punto com
monover.com
Luis Andres. Diseño y mantenimiento de páginas web
www.luisandres.com
Google
CCC