49 - El Arca de la Alianza
Huyeron de Egipto atravesando el desierto dirigidos por
Moisés, acamparon alrededor de una monte en el desierto de Sinai.
Truenos y relámpagos, y desde una nube espesa se oyó el fuerte
sonido de las trompetas haciéndoles temblar. La presencia del
Señor, cubierto en fuego, estremecía la montaña. Llamó a Moisés a
la cima y le dictó los Diez Mandamientos y éste los escribió en
dos tablas de piedra.
Cuando, tras 40 días y 40 noches en lo alto del monte
Sinaí, Moisés se reunió con los suyos, traía instrucciones
precisas. Debía construir un arca para guardar los Diez
Mandamientos. En el capítulo 25 del "Éxodo" dice: "Harás un arca
de madera de acacia de dos codos y medio de largo, codo y medio de
ancho y codo y medio de alto. La revestirás de oro puro; por
dentro y por fuera la revestirás; y, además, pondrás en su
derredor una moldura de oro". Dos querubines de oro macizo
completarían la tapa del arca y se construiría, además, un
tabernáculo destinado a alojarla, también de madera de acacia y
cortinas de lino con bases de plata. Para terminar, un candelabro
de oro puro con seis brazos. El conjunto constituía un templo
portátil, destinado a acompañar al pueblo hebreo en su largo
peregrinar en busca de la Tierra Prometida. De su construcción se
encargó Bezalel, de 13 años, un maestro artesano emparentado con
Moisés.
La Biblia describe el posterior recorrido del arca. Con
Josué atravesó el río Jordán camino de Jericó; y siguió hasta
Gilgal, junto al Mar Muerto y Betel, antes de recalar una
temporada en Siló. Tras un breve periodo en manos de los
filisteos, se recuperaría el arca que pasó 20 años en Quirat
Jearim hasta que el rey David decidió trasladarla a Jerusalén.
Allí estuvo protegida en el tabernáculo hasta que ocupó un mejor
lugar: el sanctasanctórum del recién construido templo de Salomón,
donde permaneció hasta la destrucción del edificio por
Nabucodonosor, en el año 587 antes de nuestra era. A partir de ese
momento se pierde la pista del arca. En la Biblia aparecen
múltiples referencias, pero no se dice dónde fue a parar.
Algunos arqueólogos o estudiosos afirman que lo más
probable es que fuera fundida por Nabucodonosor, para reutilizar
el oro con el que estaba fabricada. Sin embargo, el arca no
aparece en los minuciosos listados que recogen los tesoros que
éste se llevó consigo a Babilonia lo que ha dado pie a toda clase
de conjeturas y leyendas sobre donde se encuentra el arca, que ha
sido buscada sin tregua por multitud de aventureros, y aun hoy
arqueólogos e investigadores continúan excavando en distintos
lugares y removiendo tierras con la esperanza de hallarla.