Un grupo de investigadores noruegos descubrió que los niños que nacen primero
o que, al morir el primogénito, son criados como el hermano o la hermana
mayor, registran los niveles más altos de inteligencia.
La diferencia tiene más que ver con factores sociales,
más que biológicos, según señala Peter Kristensen, co-autor del estudio junto
con Tor Bjerkedal, ambos del Instituto Nacional de Salud Ocupacional, en Oslo.
"Descubrimos que lo determinante es la posición social del hijo y no su
posición biológica", señaló Kristensen. La atención y recursos que reciben, la
presión de ser "el mayor" y la posibilidad de ejercer como tutores de sus
hermanos menores potencian la capacidad intelectual de los primogénitos.
Los expertos examinaron a más de 250.000 varones
noruegos, durante su instrucción militar entre 1967 y 1976. Frank Sulloway,
del Instituto de Investigación Social y de la Personalidad, en la Universidad
de California, destacó también a un diario británico el papel que juega la
tutoría de los menores como factor de desarrollo intelectual. "La tendencia de
los primogénitos de ocupar el nicho del tutor, y de tomar el papel del hermano
conciente, autodisciplinado y maduro podría también explicar por qué tienen un
CI más alto"
Según otras conclusiones a las que llegaron en
el estudio, el primogénito tiene un cociente intelectual (CI) 2,3
puntos por encima del segundo, y éste aventaja en 1,1 puntos al
tercero. El hijo mayor se caracteriza por el conservadurismo, el
respeto a las expectativas y los valores paternos. El hermano mediano
tiene más facilidad para desarrollar emociones negativas, pero también
es el más sociable: el hijo mayor es más inteligente y conservador; el
menor, más revolucionario. El CI de los primogénitos es también mayor
que el de los hijos únicos.
Este estudio brindó un fuerte respaldo a la 'Teoría del
orden de nacimiento', formulada a finales del siglo XIX, que también
profundiza en las características de la personalidad. A grandes rasgos
según esta teoría, el hijo mayor se caracteriza por el conservadurismo,
el respeto a las expectativas y los valores paternos, y el
perfeccionismo. En tanto el hermano del medio, tarda más que el mayor
en decidir qué quiere hacer con su vida y desarrolla más relaciones con
iguales que jerárquicas. Es el que tiene más facilidad para desarrollar
emociones negativas, pero también el más sociable de todos. El hermano
menor, el mimado de la familia, es el bohemio y el que se anima a
correr más riesgos, pero también puede ser más débil que los otros
hermanos.