La mayoría de la gente tiene
falsas creencias sobre la enfermedad. Y muchos de estos mitos son potencialmente peligrosos para
el enfermo.
"Hay un desconocimiento sobre lo que ocurre durante una crisis epiléptica y como
actuar ante ella". "Y sobre todo en el
tipo de crisis convulsiva, que es la pérdida de conocimiento, la caída y los
movimientos bruscos del paciente".
Mucha gente piensa que debe ponerse
algo en la boca de la persona que sufre las convulsiones para evitar que se
muerda la lengua. Es un error.
"Normalmente el paciente se muerde la lengua cuando hay una contracción muscular
muy intensa de la musculatura de la cara, por tanto es muy difícil prevenir la
mordedura". "Y cuando las personas intentan meter algo dentro de la boca
generalmente lo único que hacen es lesionar más".
Estas lesiones pueden incluir roturas de dientes, más lesión en la lengua,
heridas en los labios, o incluso lesiones en los dedos de la persona que intenta
ayudar. Los objetos en la boca también pueden bloquear las vías respiratorias,
lo que es potencialmente peligroso para el paciente.
"Lo que se debe hacer es poner la cabeza de
lado para que el paciente pueda expulsar la saliva y evitar que se sofoque en
las secreciones, y aflojarle el cuello para que pueda respirar cómodamente". Los
expertos también recomiendan retirar todos los objetos que rodean al paciente y
asegurarse de que su cabeza está protegida con cojines si éste está en el suelo.
"La gente se asusta y piensa que el paciente está en riesgo de muerte, pero una
crisis suele durar unos dos minutos y no da tiempo a que se haga ninguna
asistencia urgente". "Cuando sólo ha sufrido una crisis el paciente
normalmente puede recuperarse y volver a su casa por sí mismo".
Cuando una persona tiene convulsiones
recurrentes y regulares se le diagnostica epilepsia.
Una de cada 200 personas padece epilepsia.
La epilepsia es una enfermedad neurológica que afecta a 50 millones de personas
en el mundo. La enfermedad puede tener causas genéticas, pero también puede ser
ocasionada por traumatismos en el cráneo, meningitis y otras enfermedades.
Las convulsiones epilépticas son causadas por descargas repentinas de actividad
eléctrica en el cerebro que evitan que éste se comunique normalmente con el
cuerpo. La incidencia de saliva -o
espuma- en la boca y la violencia durante las convulsiones no es igual en todas
las personas, algunas pueden tener mucha secreción salivar y otras no
tienen ninguna.
El mito más perjudicial para los pacientes dice que el paciente se vuelve agresivo durante una crisis.
Mucha gente cree que durante una crisis epiléptica la persona se vuelve agresiva
y puede llegar a cometer actos violentos, pero durante la crisis epiléptica el
paciente no tiene conciencia y no tiene ningún tipo de agresividad dirigida. Es muy importante deshacernos del mito de que el paciente epiléptico es
alguien violento o que durante la crisis puede provocar agresiones. Es "muy preocupante" que tanta gente no sepa qué
hacer ante una crisis epiléptica, y esto demuestra que la enfermedad sigue
siendo un trastorno muy desconocido.