Unas 270 personas, en su mayoría vecinos que carecen de ducha en sus
viviendas, personas sin hogar, inmigrantes y población marginal, se duchan
cada día por 15 céntimos de euro en las dos Casas de Baños que actualmente
funcionan en Madrid.
Estas Casas de Baños, situadas en los distritos de
Tetuán y Centro, fueron las primeras que se construyeron entre 1920 y 1930
para paliar la falta de servicios higiénicos en las viviendas.
El antiguo edificio de la glorieta de Embajadores,
ubicado en el Centro de Madrid, fue demolido en 2001 para levantar uno nuevo,
adaptado a las necesidades de las personas con discapacidades y a la normativa
actual. La Casa de Baños de Embajadores cuenta con una superficie de 1.070
metros cuadrados, está equipada con 59 duchas, distribuidas en 42 cabinas
normales y 17 adaptadas, y consta de tres plantas y un ático. Una media de 182
personas al día aproximadamente utiliza sus instalaciones de lunes a viernes,
según datos aportados a EFE por el Ayuntamiento de Madrid.
La Casa de Baños de la calle Bravo Murillo, en Tetuán,
se construyó en 1930 gracias a la donación de un particular para ofrecer este
servicio al pueblo. Dispone de dieciocho duchas para caballeros y seis para
señoras, en un bajo y una azotea, con una superficie de 346 metros cuadrados,
además de un patio de 52 metros cuadrados. Entre 114 y 150 personas acuden al
establecimiento los lunes y los viernes, los días más concurridos, mientras
que los martes, miércoles y jueves lo hacen alrededor de cincuenta personas,
según fuentes municipales.
Actualmente, los usuarios -en su mayoría, hombres- son
vecinos que carecen de duchas en sus viviendas porque residen en corralas,
personas sin hogar, inmigrantes, mayores y población marginal.
El horario es de lunes a viernes de 9.15 a 14.15 horas
por la mañana y de 15.15 a 20.15 horas por la tarde. El precio del servicio es
de 0,15 euros y el usuario tiene que aportar la toalla y el jabón.
Estas Casas de Baños tienen un marcado origen oriental
y en el siglo XX existían cuatro en Madrid, situadas en Tetuán, Embajadores,
Latina -que en estos momentos está cerrada por obras- y La Guindalera,
transformada esta última en Casa de la Cultura en 1982.
Ya en el siglo XIX, la capital española contaba con
Casas de Baños, como por ejemplo los Baños de Oriente que se abrieron al
público el 30 de mayo de 1830.