Pedalear cansa y te falta el aire. El asiento es duro e incómodos a veces. La
cadena engrasada parece no tener otro propósito que ensuciar la ropa y las
manos. Esta lista de aspectos negativos de la bicicleta no puede sobrepasar la
de aspectos positivos, a juzgar por los oyentes de un programa de la BBC, pues
más de la mitad la votaron como el invento más importante desde 1800. En
segundo lugar quedó el transistor, pero sólo con el 8% de las preferencias.
Detrás las computadoras e internet sólo alcanzaron el 6% y el 4%,
respectivamente.
Las razones por las que ganó la bicicleta, siempre
según los radioescuchas, fueron la simpleza de su diseño, su uso universal y
su condición de medio de transporte ecológico. Las ventajas individuales y
colectivas de la circulación ciclista son enormes. Moverse en bicicleta mejora
la salud, no contamina, proporciona autonomía, es barato, eficiente y rápido,
además de suponer una mínima ocupación de espacio. Por otra parte, la
bicicleta constituye una manera de redescubrir la ciudad, de verla
descongestionada y apreciarla desde otro punto de vista.
El consumo de energía que requiere la utilización de la
bicicleta es 50 veces menor que el que requiere un coche. Por otra parte, la
energía empleada en la fase de fabricación de un automóvil permitiría la
fabricación de entre 70 y 100 bicicletas.
Moverse en bicicleta es una forma idónea de hacer
ejercicio. Además no contamina, y es silenciosa, es decir, mejora la salud
individual y colectiva al mismo tiempo.
Los costes de adquisición y mantenimiento de la
bicicleta son muy inferiores a los del automóvil, 30-40 veces inferiores. Si
se analizan los gastos colectivos de construcción y conservación de la
infraestructura viaria y la regulación de la circulación, para la misma
capacidad de transporte la bicicleta requiere entre una inversión 10 y 20
veces menor que el tráfico motorizado.
Cuando las distancias resultan demasiado largas para
ser realizadas a pie, la bicicleta constituye una forma independiente de
movilidad. Es fácil de manejar a casi todas las edades y casi en cualquier
forma física, además de ser barata y accesible.
La bicicleta no es un medio de transporte peligroso,
pues no es capaz de producir en general grandes daños y contribuye a mejorar
la seguridad vial calmando el tráfico, ya que donde crece su uso, se reduce el
número total y la gravedad de accidentes.
Para distancias de hasta 5 kilómetros la bicicleta se
muestra como el medio de transporte más rápido en los desplazamientos "puerta
a puerta" urbanos.
Tanto en circulación como estacionando el espacio
ocupado por las bicicletas en obviamente muy inferior al requerido por los
automóviles. La capacidad de una vía ciclista multiplica por 10 la de una vía
para automóviles. En el espacio de una plaza de aparcamiento de automóvil
cabrían hasta 20 bicicletas.